Cómo elegir una cocina de leña

Cómo elegir una cocina de leña
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Haja, Autodidacta en bricolaje

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La cocina de leña regresa a la vida moderna para convertirse en tendencia. Es un auténtico aparato de calefacción que permite cocinar, suele ser de hierro fundido o acero y ofrece un rendimiento comparable al de las cocinas eléctricas o de gas. ¡Te ofrecemos nuestros consejos para ayudarte a elegir tu cocina de leña!

Características importantes

  • Cocina simple
  • Cocina calefactora
  • Rendimiento
  • Combustión doble
  • Potencia
  • Tamaño del hogar

Guía de compra para cocinas de leña: qué debes saber

Una cocina de leña puede ser:

  • clásica. Es una simple calefacción de leña, como una estufa.
  • calefactora. Calienta agua para un termo y radiadores, como una calefacción central.


Cocina de leña

Aparte de estos dos criterios, debes basar tu elección en:

  • la potencia que indica su volumen calorífico, el cual depende de la calidad del aislamiento de la vivienda:
    • para viviendas de aislamiento reforzado: 0,04 kW/m3
    • para viviendas reformadas de aislamiento básico o medio: 0,024 kW/m3
  • el rendimiento. Cuanto más elevado sea, menos consumirá la cocina (la combustión doble mejora el rendimiento).
  • el tamaño del hogar. Repercute en la autonomía, que se mide en horas (se regula mediante la rejilla). Los ladrillos refractarios que la conforman pueden ser de:
    • vermiculita. Buena inercia, pero frágil.
    • chamota. Inercia menor, pero más resistente.
    • hierro fundido. Buena inercia y resistente.
  • la compatibilidad con los pellets como combustible.

Otros criterios secundarios, como el tamaño del horno y su estilo, dependen de las necesidades y los gustos. La salida de humos puede estar encima o detrás (a menudo, se incluyen ambas opciones). Comprueba que el diámetro del conducto coincida con el existente si tenías una cocina anterior instalada.

Cocinas de leña clásicas y cocinas de leña calefactoras

La cocina de leña se utiliza como aparato de calefacción (como equipo único o como complemento de la calefacción central). Las cocinas de leña suelen fabricarse con hierro fundido y acero; el hierro fundido, por sus propiedades intrínsecas, acumula el calor y luego lo desprende (inercia).

Las cocinas de leña se distinguen principalmente por su potencia. La potencia calorífica define la capacidad de calefactar de la cocina. Así pues, encontramos dos categorías de cocinas de leña, que se clasifican según la forma en que calientan: cocinas de leña simples y cocinas de leña calefactoras.

Cocina de leña simple


Cocina de leña simple

Las cocinas de leña ofrecen una potencia calorífica de 4 a 12 kW. Calientan la habitación donde están instaladas y los espacios adyacentes.

Cocina de leña calefactora


 Cocina de leña calefactora

La cocina de leña calefactora incorpora un calderín que contiene agua, la cual, una vez caliente, se suministra a los radiadores o al termo de agua caliente sanitaria y crea una calefacción central que calienta todas las estancias. El calderín está fabricado en acero inoxidable de 3 mm ó 6 mm de grosor y puede alimentar hasta 12 radiadores. Gracias a este dispositivo, la cocina de leña se convierte en una auténtica caldera.

La potencia de las cocinas de leña calefactoras puede alcanzar los 20 kW (calderín incluido) o más. A menudo, para una cocina calefactora se indican dos tipos de potencia: la potencia calorífica (o potencia irradiada) y la potencia del calderín. La potencia calorífica indica el calor que se irradia alrededor de la cocina, mientras que la potencia del calderín se aplica al agua que alimenta los radiadores. Con la suma de los dos valores obtenemos la potencia total del aparato.

Cada potencia corresponde a un volumen de calefacción (indicado por el fabricante). Con una potencia de 12 kW, por ejemplo, se pueden calentar hasta 430 m3. Te ofrecemos estos datos a título indicativo ya que, para que la potencia sea óptima, es necesario que el nivel de aislamiento y hermeticidad de tu hogar acompañe.

Fórmula para calcular la potencia de una cocina de leña


Cocina de leña

La potencia, criterio fundamental a la hora de elegir una cocina de leña, está directamente relacionada con la comodidad que ofrece su capacidad de calefacción, el consumo de combustible y, en menor medida, el mantenimiento necesario.

La potencia se expresa en vatios (W) o kilovatios (kW), en cuyo caso 1000 W = 1 kW. Se trata de una unidad de medida estandarizada, conforme a las normas europeas EN 13229 y EN 13240. La potencia, relativa a la superficie (expresada en m²) o al volumen (expresada en m3), debe redondearse al alza al efectuar una estimación, si la potencia que ofrecen las cocinas de leña no es idéntica.

Antes de continuar, ten en cuenta que ni siquiera la más potente de las cocinas de leña es eficaz si la vivienda no está bien aislada. Existen dos métodos para calcular la potencia, según el aislamiento de la vivienda.

Viviendas reformadas o de aislamiento básico o medio

Para este tipo de viviendas, se considera necesaria una potencia de 100 W por cada m² que se quiera calentar, o 0,04 kW por m3. Para una vivienda de 100 m², la potencia de la cocina de leña debe ser de 10 kW (100 x 100 = 10.000 W = 10 kW). El volumen (considerando techos a 2,50 m de altura) de una superficie de 100 m² corresponde a 250 m3 (250 x 0,04 = 10 kW).

Viviendas de obra nueva o de aislamiento reforzado

En estas viviendas bien aisladas, son suficientes 60 W por m², ó 0,024 kW por m3. Siguiendo con el ejemplo de una vivienda de 100 m², la potencia de la cocina de leña debe ser de 6 kW (100 m² x 60 W o 250 m3 x 0,024 kW = 6 kW).

Rendimiento de las cocinas de leña: objetivo bajo consumo


Cocina de leña

El rendimiento se expresa como porcentaje (%) y hace referencia a la relación entre la energía producida y la consumida. Según la cocina, el rendimiento varía entre un 70% y un 85%. Cuanto mayor sea el rendimiento, mejor será la relación entre la energía consumida y la producida y menos combustible consumirá la cocina de leña para desprender el mismo calor.

Una cocina de leña de alto rendimiento es una cocina de bajo consumo; un rendimiento del 80% se considera óptimo y del 70%, satisfactorio.  Recuerda que el rendimiento del 100% no existe, porque la combustión nunca es total. Para mejorar el rendimiento, algunas cocinas de leña disponen de un sistema de combustión doble.

El rendimiento de una cocina de leña está directamente relacionado con su rendimiento energético. Un aparato con un rendimiento del 80% y una emisión de monóxido de carbono (CO) inferior o igual al 0,3% puede etiquetarse con la Flamme Verte (certificación energética francesa).

Etiqueta Flamme Verte


Etiqueta Flamme Verte para cocina de leña

La etiqueta «Flamme Verte» es una certificación que crearon en 2000 los fabricantes de equipos de calefacción franceses, en colaboración con la Agencia Francesa de Medio Ambiente y Gestión de la Energía (ADEME), con el objetivo de promover el uso de la leña, una energía verde, en los dispositivos de calefacción ecológicos de alto rendimiento. Las cocinas de leña con la certificación «Flamme Verte» cumplen estrictas normas de calidad (alta eficiencia energética), emiten menos contaminantes, etc.

Puedes consultar la información relativa a la etiqueta Flamme Verte en el sitio web al efecto (en francés): Flamme Verte.

Existen otras certificaciones internacionales que también garantizan la calidad de las cocinas de leña. Asegúrate, al menos, de que tienen el marcado CE, garantía de conformidad europea.

Cocina de combustión doble: rendimiento mejorado


Cocina de leña

La combustión doble permite aprovechar el máximo de energía y controlar mejor la temperatura y el consumo de combustible. Para ello, necesitas un modelo de cocina de leña con varias tomas de aire frío ajustables y diferentes salidas de aire caliente. El aire frío o primario estimula las llamas, lo que favorece una mejor combustión de la leña. El aire caliente, denominado secundario, se encarga de la combustión de los gases en el hogar (gases que emite la leña durante la combustión).

Con la combustión simple, solo se quema una pequeña porción de estos gases, por lo que el rendimiento es inferior.

Con la combustión doble, se puede alcanzar fácilmente un rendimiento del 80% o más, según el modelo de cocina de leña. Y como el rendimiento está inversamente relacionado con el consumo: más calor = menos leña consumida = ¡mayor ahorro!

Tamaño del hogar y autonomía de una cocina de leña


Cocina de leña

El tamaño del hogar determina las dimensiones de los troncos que pueden introducirse en la cocina y, por tanto, el tiempo que puede mantenerse encendida. Según el modelo, el hogar de una cocina de leña admite troncos de 30 cm a 60 cm. Cuanto más cortos sean los troncos de leña, mejor será su rendimiento térmico.

La autonomía oscila entre 4 y 12 horas. A este respecto, la cocina de leña ha evolucionado y actualmente podemos encontrar cocinas que combinan leña y pellets con vistas a mejorar su autonomía y la comodidad de uso.

Las cocinas de leña y pellets tienen ventajas, ya que el quemador de pellets prende automáticamente los troncos que se depositan en el hogar. El quemador de pellets (sistema idéntico al de las estufas de pellets) está equipado con un termostato cuya función es mantener automáticamente la temperatura de la cocina de leña.

Una vez alcanzada la temperatura, se apaga el quemador. De este modo, duplica su autonomía en comparación con una cocina de leña clásica: resiste hasta 24 horas a una potencia de 3 kW. Su otra ventaja es que, a falta de troncos, permite utilizar pellets. Así tendrás tiempo libre… ¡para ir a cortar leña!

Comparativa de los ladrillos refractarios del interior

El interior de una cocina es muy similar al hogar de una chimenea, de un aparato de calefacción o de una estufa de leña. A continuación, veremos las opciones de materiales que podemos encontrar habitualmente:

Ladrillo refractario de vermiculita

Los ladrillos refractarios de vermiculita ofrecen una inercia satisfactoria, pero una calidad menor a la de los ladrillos de chamota y de hierro fundido debido a su aislamiento. Los ladrillos de vermiculita adquieren temperatura rápidamente, son ligeros, frágiles y suelen estar revestidos de cerámica. La vermiculita se desgasta rápidamente.

Ladrillo refractario de chamota

Los ladrillos refractarios de chamota tienen una buena resistencia al impacto, pero su inercia es menor, en comparación con la vermiculita. Los ladrillos de chamota son pesados.

Ladrillo refractario de hierro fundido

Los ladrillos refractarios de hierro fundido ofrecen las mejores características, tanto en términos de inercia como de solidez. El hierro fundido es resistente y pesado.

Rejilla de una cocina de leña


Rejilla de una cocina de leña  

La rejilla sirve para controlar la potencia térmica de tu cocina de leña.

La rejilla se ajusta fácilmente mediante una manivela, que permite pasar de una posición a otra sin dificultad. Ofrece dos configuraciones:

  • de invierno: la rejilla se coloca en la parte inferior, lo cual aumenta la capacidad de carga de combustible para conseguir el máximo calentamiento;
  • de verano: la rejilla se coloca en la parte superior, lo cual reduce la capacidad de carga de combustible y, a su vez, la potencia térmica, sin afectar a la potencia de cocción de la cocina.

Horno de una cocina de leña

Características del horno


Horno de una cocina de leña

La cocina de leña dispone de un horno calientaplatos con termostato. La capacidad del horno se expresa en centímetros y puede incluir una o más rejillas o bandejas de cocción, según su tamaño.

El horno está equipado con una puerta de vidrio de seguridad de mayor o menor tamaño, según el modelo.

Energías alternativas en una cocina de leña

Además de la cocina de leña tradicional, que se alimenta únicamente de leña, actualmente existen modelos que se complementan con otras fuentes de energía, como gas, electricidad o pellets. De este modo, puedes cambiar de fuente de energía según tu ritmo de vida, la disponibilidad de la leña y la comodidad de uso deseada.

Normas aplicables a una cocina de leña

Una cocina de leña debe cumplir las normas vigentes.

  • UNE EN 12815 para cocinas domésticas que utilizan combustibles sólidos + Reglamento de Instalaciones Térmicas de Edificios (RITE).
  • UNE EN 12828 para la configuración de sistemas de calefacción por agua caliente.

¡Elegir tu cocina de leña ideal está en tu mano!

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Haja, Autodidacta en bricolaje
Aunque mis estudios no tienen nada que ver con el bricolaje (estudié Gestión de Empresas), hace 5 años que me aficioné a este mundillo. Todo empezó al comprarme una casa en un pueblo y tuve que renovarla con mi marido. A día de hoy, el bricolaje es mi afición preferida, y me encantará compartir todo lo que he aprendido este tiempo para ayudar a quién le haga falta.

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