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Cómo elegir una caseta de jardín

Ficha escrita por:
Alberto, investigador y manitas, Barcelona

Alberto, investigador y manitas, Barcelona

9 fichas consejo

Las casetas de jardín, o cobertizos, son indispensables para guardan el mobiliario de la terraza o jardín, la leña de la calefaccion o como práctico anexo de la vivienda. Los hay de muchos estilos: rústicos, modernos, de madera, metal o de resina, con o sin porche. ¡Pon una caseta en tu jardín!

Características importantes

  • Uso
  • Material
  • Superficie
  • Estilo

Precio

de 81,00 € a 2 250,00 €

Tu caseta de jardín según su uso

En lo que respecta a la elección de la caseta de jardín y su configuración todo es cuestión del uso que le vayas a dar. 


Si quieres una caseta polivalente que necesite un mantenimiento mínimo, elige una caseta de PVC o de resina. Con un manguerazo la tendrás limpia en un momento. Y si además está en una región donde llueve mucho, no se estropeará y tendrás caseta para mucho tiempo. 



Si dispones de poco presupuesto o quieres solo un cobertizo para guardar cosas de poca importancia y tampoco te importa la estética, elige una caseta de metal. Son las más económicas y solo hay que repintarlas al cabo de los años. Sus paredes no aislan del frío, así que solo debes elegirla como cobertizo o almacén, pero no si quieres pasar tiempo dentro, preparando semilleros, por ejemplo.



Si quieres algo más sofisticado y no tienes miedo a trabajar para mantenerla en buen estado, debes elegir una caseta de madera. La caseta de madera imitando un pequeño chalé será una habitación más donde pasar tiempo dedicado a tu jardín. Incluso como pequeño cuarto de invitados o para el recreo familiar en el buen tiempo. 

El manteninimiento preciso lo harás con lasure, barniz o pintura para la madera. Además puedes dejar volar tu creatividad y, si lo prefieres, pintarla como más te guste. Las casetas de madera necesitan mayor mantenimiento, pero la madera viene preparada de antemano para soportar la intemperie. Además, es un material con propiedades aislantes. 

El resto de características de las casetas de jardín suelen ser comunes:
  • La superficie necesaria para instalarla. No olvides tampoco la altura a la hora de elegir su emplazamiento, sobre todo si la quieres instalar adosada a la vivienda o a la sombra de un frondoso árbol. 
  • Puertas y ventanas con vidrios plásticos o de cristal, o sin ellos. Ten en cuenta si necesitarás, o no, mucha luz para tus trabajos y también si la puerta será lo suficientemente ancha para poder pasar todos tus herramientas, como el cortacésped o una carretilla.
  • Suelo incluído, o no, y si necesitarás preparar, por ejemplo, una solera de hormigón para que le sirva de base y la aísle de la humedad del suelo.
  • Accesorios de anclaje al suelo, o a la solera.
  • La forma y materiales del tejado, en función de las inclemencias del tiempo y de la necesidad de aislamiento que necesites.
Vamos, a continuación a ver todo esto en detalle...

Materiales para tu caseta de jardín

Caseta de madera
Casetas de madera

La madera sigue siendo el material qe mejor combina la estética natural con un toque acogedor. Se puede usar durante varios meses o incluso durante todo el año, ya que puede tener habitación para invitados, sala de juegos, aseo, etc. Las casetas de jardín de madera maciza se pueden amueblar fácilmente y por eso ser habitables gracias a sus propiedades aislantes. Elige las de paredes gruesas para garantizar la estabilidad de la construcción, así como su duración. Hay una amplia variedad de modelos de madera para elegir y las hay de todos los estilos: tejados en pendiente, tejados planos o con formas suaves, para tener una caseta diferente de la del vecino. El principal inconveniente de la madera es que requiere un mantenimiento más o menos regular.  Si no quieres estar todo el tiempo gastando dinero en pintura elige modelos en madera tratada en autoclave que es resistente a la putrefacción y a los insectos, o la madera termotratada (a alta temperatura e inyectada de vapor de agua), resistente a la putrefacción y al paso del tiempo. También hay casetas que se venden prepintadas.

Caseta de metal

Casetas de metal

El metal es el material más práctico para usar tu caseta como almacén de muebles y utensilios. Estos cobertizos son más bien feos y parecen un hangar industrial, pero cumplen perfectamente con su función y, además su montaje y mantenimiento son bastante sencillos. Y no so caros. No obstante, si deseas una caseta de metal de calidad, debes optar por el acero galvanizado y lacado. Aunque precisan de poco mantenimiento, la corrosión aparece al cabo de los años, sobre todo si se encuentran en un entorno expuesto al salitre. Conviene, por tanto, que apliques un antióxido o una pintura para metal. 

Caseta de resina

Casetas de resina o de PVC

La resina o el PVC son materiales que aunan la éstetica de una caseta de madera y la facilidad del montaje de las casetas metálicas. Escoge, sin embargo un PVC de alta calidad, que resista bien los rayos UV y los cambios de temperatura. Las casetas de PVC son muy versátiles, ya que se fabrican con distintos diseños y colores que se pueden adaptar a cualquier entorno. Este material no precisa de mantenimiento, ya que se limpia simplemente con agua, y resiste muy bien a la humedad. Es el recomendable para zonas húmedas y lluviosas. El único inconveniente, es que si se rompe, no se puede reparar.

Una caseta de jardín para cada estilo

Aunado al material el estilo de una caseta de jardín, te define. Muchas son de madera o acero, con una e incluso dos puertas, y un techo a dos aguas. Se suelen usar sobre todo como espacio de almacenamiento, pero también podemos encontrar otros estilos diferentes:

  • caseta rústica, al estilo de los chalets alpinos;
  • caseta tradicional, de madera natural pero con un toque personalizado,
  • caseta contemporánea, en distintos materiales, pero con tejado plano, similar a las más modernas casas de diseño,
  • cabaña al estilo de una casita de pueblo... 
y un largo etcétera. Con tal variedad de estilos y modelos, podrás adaptar a la perfección, la caseta de jardín al estilo de tu vivienda o de tu jardín. ¡Deja volar tu imaginación!

Qué puertas y ventanas elegir para la caseta de jardín

Elegir una caseta de jardín con o sin ventanas, o con una o dos puertas, depende mucho del uso que se le vaya a dar, y lo que ésta contenga. 

ventana para caseta
Caseta con ventanas

Para almacenaje se necesitan pareces ciegas y las ventanas no sirven para nada. Se debe elegir una caseta con ventanas si
  • necesitas una fuente de luz y además no puedes instalar iluminación exterior,
  • si vas a utilizar la caseta como una habitación o espacio habitable, o como un taller para tareas de jardinería, bricolaje o para pintar.
La ventana o ventanas pueden ser:
  • fija, solo para dejar entrar la luz;
  • con apertura, aconsejable para poder ventilar si la caseta se utiliza como taller o habitación de recreo;
  • con una o dos hojas y pequeñas o grandes, dependiendo de la cantidad de luz que necesites;
  • abatible o corredera, para optimizar el espacio.
Para casetas que se vayan a utilizar solo para almacenar o para poco más, bastará un modelo con ventanas fijas de material acrílico.

Puerta para caseta

La puerta de la caseta de jardín

Piensa en la utilidad que va a tener la puerta antes de elegir el modelo de caseta más apropiado:
  • si vas a almacenar materiales voluminosos, como mobiliario de jardín, opta pour una con puerta doble. Por ejemplo, un tractor cortacéspedes no pasa por el umbral de una puerta sencilla,
  • Una puerta corredera te puede hacer ganar mucho espacio y no te estorbará a la hora de moverte en el interior,
  • Una puerta abatible necesita un espacio para la apertura y da portazos si hace viento.
  • La puerta también puede ser vidriada, con vidrio plástico o cristal y tener un picaporte al nivel de la calidad general de la caseta.
Si la caseta no tiene un buen cerrojo y vas a guardar herramientas o muebles de cierto valor, consigue uno. Ganarás en seguridad.

Caseta de jardín con, o sin suelo

suelo para una caseta de jardín

Elegir una caseta de jardín con suelo incluído o no depende de varios criterios:
  • el uso de la caseta o de lo que vayas a almacenar dentro;
  • el suelo existente o la presencia de una solera previa. O la necesidad de construirla;
  • el grado de confort deseado.
Necesitarás un suelo si:
  • la caseta va a albergar mobiliario u otros objetos de valor que puedan estropearse por la humedad;
  • está destinada al uso como habitación auxiliar o como taller, y vas a pasar mucho tiempo dentro.

El material más utilizado para el suelo de la caseta es la madera, pero también puede ser de PVC o polipropileno, para las casetas de PVC y de resina.

En muchas ocasiones viene incluido con el resto del material de la caseta, y no es necesario hacer una solera, y en ciertos casos se puede comprar por separado. En caso contrario, el suelo se coloca sobre una solera de hormigón que asegura el aislamiento y una protección adicional contra la subida de la humedad. Esta solera puede igualmente recubrirse de parquet, baldosas o cualquier otro revestimiento de suelo, para conseguir un acabado más estético y confortable. Si, además, instalas una capa de aislante entre el revestimiento y la solera, tendrás aún más aislamiento. Para prevenir la aparición de filtraciones por humedad puedes colocar también un film o lona de estanqueidad.

Anclaje al suelo. Escuadras de fijación.

No pasel por alto asegurar un buen anclaje de la caseta al suelo, aunque sea pequeña o tan solo un cobertizo adosado a la casa. No son raros los casos de un cobertizo arrancado por el viento por falta de fijación, lo que conlleva destrozos en nuestro propio jardín o, lo que es peor, en el del vecino.




Utiliza pletinas y escuadras para fijación ancladas sólidamente sobre la solera de hormigón con tornillos o pernos expansivos

Cómo elegir el techo de tu caseta de jardín

Ya solo nos falta el tejado. Piensa con la cabeza y escoge la cubierta en función de lo expuesta que vaya a estar tu caseta de jardín

La forma:
  • tejado a un agua, principalmente cuando la vayas a adosar a tu casa o a un muro;
  • tejado a dos aguas, si va a estar aislada y tendrá que soportar lluvia o, incluso, alguna otra nevada;
  • tejado plano, las de estilo más moderno y situadas en zonas con pocas inclemencias, por lo que no soportará mucho peso.

Por lo que respecta a los materiales, las cubiertas difieren en los distintos tipos de casetas, y dependen sobre todo de material de la propia caseta:
  • lámina asfáltica, quese coloca sobre paneles de madera hidrófuga de tipo OSB (aglomerado con aislante incluido);
  • las tejas bituminosas o teulas, parecidas a las tejas planas y se coloca también sobre paneles hidrófugos de tipo OSB o sobre listones como las tejas convencionales. 
  • las placas onduladas bituminosas imitando la forma de las tejas curvas tradicionales. Se pueden colocar sobre un entramado de madera y el conjunto es menos pesado que un tejado de teja cerámica; 
  • la chapa de acero galvanizado sobre todo para las casetas fabricadas con ese mismo material.
Sé inteligente, y elige la cubierta para tu caseta más apropiada para su entorno. En una zona húmeda evita la chapa y escoge placas bituminosas. Y si la caseta está muy expuesta al viento, adhiere muy bien las placas, o clávalas.

Los más ecologistas pueden, incluso, encontrar casetas con cubierta vegetal y recuperar así algunos metros cuadrados de verdor. 

Para casetas de jardín con grandes superficies puedes instalar también canalones para la recogida de aguas pluviales (y ¿por qué no un recuperador de agua de lluvia?) y así evitarás que el agua se acumule en el tejado formando una gotera.

Superficie y acondicionamiento de tu caseta de jardín

A lo largo de la guía hemos mencionado varias veces la superficie, sin embargo vamos a verlo ahora con más detenimiento: 

Medidas de la caseta y del suelo 

Las superficies que encontramos en diferentes fuentes de información, así como en los manuales de los fabricantes, se expresan de diferentes formas, que hay que entender para no equivocarnos a la hora de elegir:
  • Superficie total comprende todo el espacio que ocupa la caseta como si la encerraras en un cubo. Por tanto, incluye el vuelo del tejado (lo que este sobresale de la caseta). Debes tenerlo en cuenta si la caseta va a estar cerca de otra construcción, o de la casa.
  • Superficie exterior o medidas exteriores son las medidas que corresponden exclusivamente a la caseta, de panel a panel, sin incluir lo que sobresale el tejado. Es  lo que va a ocupar la caseta sobre el suelo.
  • Superfice útil o medidas innteriores es la superficie útil dentro de la caseta, sin contar el espesor de los paneles que, en algunos casos, puede ser de varios centímetros. Ten en cuenta lo que necesitas almacenar para elegir una medida acorde con la capacidad deseada.

Opciones de acondicionamiento o de almacenaje dentro de la caseta 


Puedes equipar tu caseta para optimizar el espacio de almacenaje con:
  • estanterías con varias baldas o estantes;
  • ganchos o portaherramientas o una mesa o un banco de trabajo. 

Una caseta de madera tendrá más posibilidades de acondicionamiento que una de resina o de metal (más fácil de colocar ganchos o estantes). Estos últimos pueden necesitar algunos elementos especiales que pueden resultar más caros. Del mismo modo, si deseas aislar mejor la caseta, será mucho más fácil construir una doble pared de madera que con sobre un panel de los otros materiales. 

Resumen sobre las casetas y cobertizos para el jardín

Recapitulando todo lo que hemos visto, vamos a resumir con unas cuantas preguntas lo más básico que debes tener en cuenta a la hora de elegir tu caseta de jardín: 
  • ¿Para qué la voy a utilizar?
  • ¿Qué superficie y altura necesito?
  • ¿Qué material me conviene más en cuanto a resistencia, conservación y mantenimiento?
  • ¿Necesito puertas, ventanas y un suelo o solera?
  • ¿Qué tejado voy a necesitar en relación con lo expuesta que estará la caseta?

Un último detalle que no debes pasar por alto es el cumplimiento de la normativa de urbanismo de tu Ayuntamiento. Asegúrate de que no existe ningún requisito especial a la hora de instalarla y de si necesitas, o no, licencia. 

Si, por el contrario, vives en una comunidad de vecinos y la quieres instalar en la terraza de tu ático, o en tu pequeño jardín, asegúrate de que tienes su conformidad. No te arriesgues a tener que quitarla una vez que la has instalado.

 ¡Un último consejo! Si la caseta no la trae de serie, ¡coloca un cerrojo o un candado

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Ficha escrita por:

Alberto, investigador y manitas, Barcelona 9 fichas consejo écrits

Alberto, investigador y manitas, Barcelona

Tengo una formación de químico y me gusta mucho el bricolaje, actividad en la cual soy autodidacta. Soy un joven papá de 36 años y el bricolaje es para mí como el respirar; hablando en claro, hago un poco de todo.

Entre mis trabajos, cabe destacar la instalación de 5 cocinas. Además de eso he renovado completamente un apartamento y he realizado un añadido a una vivienda. Con el fin de ahorrar costes, mi mujer y yo elegimos un acabado cubierto con estructura de madera para el añadido a la vivienda. Desde hace tres años, he llevado a cabo yo solo todos los trabajos de construcción, como el aislamiento, escayola, electricidad, lucidos, pintura, parquet, revestimientos, sanitarios, azulejos... En definitiva, 60 m2 enteramente realizados con mis propias manos.

Menos mal que tuve a mi decoradora personal siempre a mano, porque como suele decirse, sobre gustos y colores no hay nada escrito. Y en estas cuestiones, las señoras suelen tener siempre la última palabra.

Mi divisa es utilizar siempre buenas herramientas, excelentes productos y un 50% del trabajo terminado. El resto es solo cuestión de paciencia y de precisión. ¡Estoy a vuestra disposición para daros todos los consejos que necesitéis!

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