Cómo elegir un rosal

Cómo elegir un rosal

Alberto, responsable de servicio de jardinería, Toledo

Ficha escrita por:

Alberto, responsable de servicio de jardinería, Toledo

46 fichas consejo

Los rosales son perfectos para decorar el jardín, un sendero o una terraza. De pie alto o llorón, trepador o en zarza, el rosal se elige según su floración y su volumen, y se planta en macizos, en macetas o en jardineras. He aquí nuestros consejos para disfrutar de unas rosas inmejorables.    

Características importantes

  • Rosales de pie alto y rosales llorones
  • Rosales ancianos
  • Rosales trepadores
  • Rosales de flores grandes
  • Rosales paisajísticos y rosales mini
Elige tu rosal

Elegir el rosal más conveniente


El rosal

Elegir un rosal no es tarea sencilla porque el número de variedades existentes es impresionante. Las posibilidades de uso y las características que presenta cada especie también lo son. Además, seguro que todos te gustan. Pero ten presente que un rosal debe adaptarse al lugar donde es plantado, ya sea en macizo, en tiesto, a pleno sol o protegido por la sombra. Por otra parte, la elección depende de lo que desees en términos de altura, tipo y duración de la floración, así como del nivel de exigencia que tolerarás en relación con su mantenimiento.

Hay que evitar que la elección del rosal responda exclusivamente a un criterio estético. Pero es un hecho que los rosales más hermosos suelen necesitar un mantenimiento más regular.

Si no dispones de suficiente tiempo para garantizar esos cuidados, un rosal puede acabar debilitándose con rapidez, enfermando y no llegar a florecer plenamente, algo verdaderamente desgarrador. Conocer los principales tipos de rosales te ayudará a acertar en tu elección. Así te decantarás por el que responda mejor a tus expectativas. Son éstos:

  • Rosal de pie alto y rosal llorón, para destacar un sector del jardín, alcanzan entre 100 y 150 centímetros de altura;
  • rosal anciano, para plantar en macizos, tiene una floración delicada y generosa;
  • rosal trepador, para pérgolascelosías, se caracteriza por su tallo largo y su abundante floración;
  • rosal de flores grandes, aislado o en macizo, proporciona flores magníficas y muy perfumadas;
  • rosal en zarza, para macizos y tiestos, de manera individual o combinado con otras plantas;
  • rosal paisajístico, para terraplenes o macizos, ofrece una floración prolífica;
  • rosal mini, para maceta, jardinera, cajón, en bordillos o en macizo; su pequeño tamaño le permite asociarse fácilmente con otras plantas.

Hay que señalar que cada tipo de rosal presenta un gran número de variedades. Antes de decidirte, lee atentamente la información que figura en la ficha de cada planta: tamaño una vez desarrollado, exposición, rusticidad (resistencia a condiciones adversas), distancia recomendada entre plantas y utilización de sus flores.

Ver el catálogo de ManoMano
Jardinera

Distintos tipos de rosales

Rosales de pie alto y rosales llorones


Rosales de pie alto y rosales llorones

Como su nombre indica, son rosales que presentan un tallo largo y desnudo, coronado por una copa de rosas. Por lo general, miden entre 120 y 150 centímetros en su edad adulta. Los rosales llorones son similares, con la única diferencia de que su floración es suspendida.

Al trasplantarlos, tanto los rosales de pie alto como los rosales llorones necesitarán un tutor. Son bastante resistentes y prefieren una exposición soleada o con media sombra. Para que destaquen al máximo, conviene separarlos más de un metro entre ellos y plantar pocos ejemplares.

Hay que señalar que todos los rosales de pie alto suelen ser injertados y que en su mayor parte no precisan de excesivo mantenimiento.

Rosales ancianos

Muy apreciados por los amantes de las rosas, aportan felicidad al jardín, ya que con frecuencia lucen flores dobles, delicadas y muy perfumadas. Su denominación hace referencia a un estilo particular y no a su longevidad (real o supuesta).

Presentan una forma arbustiva, por lo que son perfectos para macizos y parterres floridos, solos o asociados con otras plantas o arbustos.

Este tipo de rosal exige un mantenimiento más regular: riego, aporte de fertilizante y tratamientos ocasionales contra determinadas plagas o enfermedades.

Rosales trepadores


Rosales trepadores

Son los aliados naturales del jardinero para embellecer paredes y fachadas. Los rosales trepadores alcanzan todo su esplendor cuando recubren pérgolas y celosías.

También puedes colocar algunas barras de hierro a lo largo de un muro para que los tallos de los rosales crezcan enroscándose a ellas. Esos tallos largos presentan vástagos secundarios que producen una floración abundante.

Al llegar a la edad adulta, algunos de estos rosales pueden alcanzar proporciones significativas, por lo que la elección de esta variedad dependerá del espacio que puedas dedicar a las plantas.

Rosales de flores grandes


Rosales de flores grandes

Son auténticos clásicos de los jardines y producen flores espléndidas y a menudo perfumadas, ideales para componer magníficos ramos. Se plantan en macizos, bordillos o bien aislados. Su tamaño en la edad adulta oscila entre 80 y 200 centímetros.

En cuanto a su mantenimiento, en su mayor parte son poco exigentes. Sin embargo, debes saber que su follaje es bastante sensible a dolencias corrientes entre los rosales como el mal blanco o blanquilla (oídio) o el mildiu. Ante la aparición de los primeros síntomas, se recomienda un tratamiento con un producto fungicida.

Rosales paisajísticos y rosales mini


Rosales paisajísticos y rosales mini

Los rosales paisajísticos son los campeones de esta especie en términos de vigor y resistencia. Son perfectos para decorar terraplenes, macizos y borduras. Aunque tienen un aspecto más silvestre, su floración es duradera y muy abundante, con pequeñas flores agrupadas. No exigen demasiado mantenimiento, ya que los puedes podar con unas tijeras e incluso con un cortasetos. Eso sí, todos los años deberás eliminar los tallos muertos.

Los rosales mini, por su parte, ofrecen un gran resultado en asociación, plantados en la tierra o en macetas. Combinan a la perfección con las plantas perennes y su mantenimiento es reducido (si bien cuando están plantados en tiestos deben ser regados con cierta regularidad).

Ver el catálogo de ManoMano
Cortasetos
Elige tu rosal

Ficha escrita por:

Alberto, responsable de servicio de jardinería, Toledo, 46 fichas consejo

Alberto, responsable de servicio de jardinería, Toledo

Dirijo desde hace varios años un servicio de jardinería y cuento con una clientela formada por particulares y empresas. Tengo a mi cargo un equipo de jardineros y me ocupo de la creación y mantenimiento de espacios verdes. Además de eso, aporto mi experiencia y conocimientos a mis clientes en lo que se refiere a mantenimiento y mejoras de los jardines. En este sentido, poseo una formación comercial, habiendo desempeñado diversas funciones en hostelería al inicio de mi carrera profesional. Posteriormente orienté mi carrera hacia la ordenación paisajística, en el seno de una colectividad territorial, dónde adquirí sólidos conocimientos técnicos gracias a la formación interna y a las labores de seguimiento desempeñadas en importantes obras en un municipio sometido a numerosos cambios. En el plano personal, tengo que señalar que estoy orientado hacia el arte de la jardinería. En este sentido, he creado y diseñado con mi esposa un jardín que cuido con esmero, al igual que una preciosa huerta.  ¡Y no nos olvidemos del bricolaje, también se me da bastante bien! Porque para trabajar en el jardín, también hay que saber hacer algo de bricolaje: pérgolas, cabañas, suelos empedrados, vallas y muchas más cosas... ¡Siempre hay trabajo en un jardín!   Después de haber trabajado con dedicación, mi esposa y yo solemos estar muy orgullosos del resultado obtenido y encantados de poder disfrutar de un entorno agradable y acogedor. Así que nada más sencillo para nosotros que daros consejos sobre el mantenimiento y la mejora de vuestros jardines o la elección de herramientas para trabajar. Estamos a vuestra disposición.

Productos relacionados con esta ficha consejo