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Cómo elegir un radiador eléctrico

Ficha escrita por:
Denis, Autodidacta

Denis, Autodidacta

20 fichas consejo

Entre radiadores económicos, de inercia, convectores, radiantes o de acumulación, a veces nos perdemos. Te ofrecemos consejos, una ficha y comparaciones para ayudarte a elegir tu radiador eléctrico y calentarte bien. Calor suave, radiación, convección, potencia de los radiadores… ¡te lo explicamos todo!

Características importantes

  • Potencia
  • Tipo de radiador
  • Espacio y ubicación
  • Diseño

Elige tu radiador

Si vas a efectuar una instalación completa, tómate el tiempo necesario para informarte, comparar y equipar la instalación con un sistema de programación (cable piloto, administrador de energía). La elección de un radiador depende de la combinación de varios factores:

  • El espacio donde va a instalarse. No se calienta igual un baño que un dormitorio.
  • La sensación térmica, vinculada a la comodidad y al bienestar. Está condicionada por la difusión del calor.
  • El aumento de la temperatura debe concordar con el espacio de instalación y las costumbres del usuario.
  • El volumen que se desea calentar y el aislamiento del hogar. Cuidado con los resquicios por donde escapa el calor: consumen mucha energía.
  • El presupuesto. Lo ideal a veces no se ajusta a nuestro bolsillo.

Para las estancias habituales, es preferible un radiador de inercia (económico y de calor homogéneo). Para el baño, si no tienes programador, opta por un radiador con ventilación (un toallero de inercia combinado con un ventilador garantiza un rápido aumento de la temperatura). Para los pasillos y la cocina puede ser suficiente un radiador o un convector, ya que estas zonas no están ocupadas continuamente. Sin embargo, los radiadores de inercia deben ser siempre la primera opción, sea cual sea la estancia.

Para calcular la potencia aproximada que necesita el radiador, 
multiplica el número de m² por 100W en viviendas con un aislamiento bajo o medio, y por 60W en viviendas bien aisladas. Para el baño, multiplica los m² por 125W. 

La comodidad térmica está relacionada con la difusión del calor
. Lo mejor es la inercia, tanto en sensación térmica como en consumo. El convector tiene la ventaja principal de ser económico, pero en cuanto a comodidad y consumo de energía, se queda un poco corto. El calefactor de aire calienta un baño o una habitación pequeña en 3 minutos de reloj, pero ten cuidado con la factura, ¡dispara el contador! Está indicado para el uso puntual. Un panel radiante es suficiente para un espacio en el que estamos de vez en cuando. Calienta como el sol: cuanto más cerca estamos, más calor recibimos.

En cuanto a la temperatura de un hogar, 
la recomendación son  entre 19 °C y 21 ºC para las salas de estar y 16 °C para los dormitorios mientras no vamos a usarrlos. Para los baños, 17 °C y 22 °C cuando se van a utilizar, por ejemplo para darte una ducha. Si realmente quieres profundizar en el tema, puedes leer el artículo Bienestar térmico en un espacio climatizado publicado por IDAE. 

¿Qué tipos de radiadores eléctricos existen?

Los radiadores eléctricos se dividen en tres tipos, según su difusión de calor: convectores, radiadores sin inercia y radiadores de inercia.

Radiador eléctrico convector

Radiador eléctrico convector

Los convectores calientan el aire directamente mediante una resistencia eléctrica. El aire caliente asciende y deja paso al aire frío, que a su vez se calienta. El movimiento de aire generado es lo que difunde el calor, ya que la convección se resume en el transporte del calor por la circulación de los gases. El aire se seca y da lugar a una diferencia de temperatura, la cual provoca una corriente de aire en la estancia que suele levantar polvo.

El convector es adecuado para zonas de paso y bien aisladas, puesto que ofrece un aumento rápido de temperatura. Si se le añade un ventilador para acelerar la circulación, el convector puede elevar la temperatura muy rápidamente. Dado que el convector seca el aire, es recomendable utilizar un humidificador de aire para elevar el nivel de humedad de la habitación. El convector desestabiliza el equilibrio de los iones (elimina los aniones) necesarios para nuestro bienestar.

Radiador o panel radiante

Radiador o panel radiante

Los paneles radiantes emiten rayos infrarrojos (IR), que proporcionan una sensación similar a la exposición al sol. Los paneles radiantes difunden el calor por radiación, pero también por convección. Los paneles radiantes calientan todo lo que tocan —muebles, paredes, personas—, lo cual puede resultar desagradable.

La difusión de calor principal es, pues, la radiación. Si la produce una placa de aluminio calentada por resistencias eléctricas, hablamos de rayos infrarrojos largos; si la produce una lámpara halógena, hablamos de rayos infrarrojos cortos. El inconveniente de estos radiadores (radiantes y de convección) es que dejan de emitir calor en cuanto se apagan. Pero existen dispositivos que almacenan el calor y lo liberan lentamente: son los llamados radiadores de inercia.

Calefactor

Calefactor

Los calefactores son esencialmente radiadores eléctricos de apoyo o radiadores de baño, ya que pueden calentar un espacio pequeño en tiempo récord. Los calefactores cuentan con un sistema de ventilación que difunde el calor generado por una resistencia. Algunos calefactores pueden incluir calentadores de cerámica, que los hacen más económicos. Suelen estar diseñados con un temporizador y resistir las salpicaduras. Los calefactores pueden combinar su tecnología con la de los convectores o paneles radiantes, para conseguir un aumento de temperatura más rápido en los baños.

Radiador de inercia, o emisor térmico

Radiador de inercia

Los radiadores de inercia son los más económicos. La energía puede almacenarse en un líquido llamado caloportador (glicol, aceite, etc.) —radiador de inercia líquida— o en un material sólido, como cerámica, esteatita o piedra volcánica —radiador de inercia seca—. 

La energía procede de una resistencia eléctrica alojada en el interior del material. Hay dos tipos de paneles radiantes de inercia que merecen una atención especial: 
los radiadores de calor suave y los radiadores acumuladores.

  • Radiadores de calor suave: Los radiadores de calor suave se componen de un frontal radiante, calentado por una primera resistencia, y un núcleo de inercia, calentado por una segunda resistencia. La ventaja: los radiadores de calor suave aumentan rápidamente de temperatura debido a su frontal radiante (que no supera los 70 °C) y desprenden calor durante largo tiempo gracias a su núcleo calefactor con inercia. Aunque son eléctricos, los radiadores de calor suave no secan el aire y proporcionan una sensación de calor comparable a la de un sistema de calefacción central. El hierro fundido y el aluminio son sus materiales habituales. El hierro fundido retiene muy bien el calor, mientras que el aluminio aumenta rápidamente de temperatura.
  • Radiadores de acumulación: Los radiadores de acumulación están fabricados con materiales refractarios. Tienen una capacidad de almacenamiento de calor tal que pueden liberar durante todo el día aun sin conexión el calor previamente acumulado durante la noche. Los radiadores de acumulación siguen el mismo principio de funcionamiento que los radiadores de inercia: acumulan calor y lo desprenden después. Sin embargo, los radiadores de acumulación tienen una mayor capacidad de almacenamiento y, por tanto, más inercia. Los radiadores de acumulación almacenan calor por la noche (en las horas valle) y lo irradian durante el día (en las horas punta). Sus principales desventajas son su peso y su tamaño.

Núcleos calefactores sólidos y líquidos caloportadores

Núcleos calefactores sólidos y líquidos caloportadores

El aumento de la temperatura y la emisión de calor varían según el núcleo calefactor del radiador de inercia.

  • Líquido caloportador: Los radiadores de inercia con líquido caloportador ofrecen un aumento de temperatura más rápido que los radiadores de inercia seca y, además, son más ligeros. El líquido caloportador puede ser glicol, aceite mineral o aceite vegetal. Los líquidos caloportadores acumulan el calor peor que los materiales sólidos y, en consecuencia, tienen menos inercia. Pueden producirse fugas con el tiempo. Los radiadores de aceite son la versión portátil de los radiadores de inercia líquida.
  • Cerámica: La cerámica tiene mejor inercia que los líquidos caloportadores, pero un aumento de temperatura más bajo. Es uno de los mejores sistemas de inercia, porque tiene una elevadísima capacidad de acumulación de calor. El núcleo calefactor desprende el calor acumulado de forma homogénea y progresiva. La comodidad térmica es máxima y el ahorro de energía, significativo, dado que las pérdidas de calor son limitadas.
  • Esteatita: La esteatita es una roca metamórfica con un alto valor calorífico. Tiene la ventaja de acumular mucho calor en una superficie pequeña. Es un radiador económico, puesto que, aun cuando se apaga, sigue difundiendo calor. Desconfía de la esteatita reconstituida (mezclada con cemento), pues no cuenta con las mismas características que la esteatita original y emite menos calor.
  • Hierro fundido: El hierro fundido es una aleación de hierro y carbono. Es un material pesado con una restitución térmica excelente y un aumento de temperatura relativamente lento. Este tipo de radiador preserva la calidad del aire. Sin embargo, el radiador de inercia con núcleo de hierro fundido debe instalarse junto con una película aislante detrás del radiador. Normalmente, se calienta su parte trasera y, en consecuencia, la pared.
  • Piedra de lava: Como su nombre indica, la piedra de lava es una roca de origen volcánico con un alto poder calorífico. Como lo acumula bien, la roca de lava sigue desprendiendo calor durante varias horas cuando se apaga el aparato. Por sus propiedades, también se utiliza en saunas. La piedra de lava ofrece la mejor acumulación de calor con relación a la superficie ocupada. Un radiador de inercia con piedra de lava ocupará menos espacio que cualquier otro radiador de inercia que libere el mismo calor. 

Ventajas e inconvenientes de los radiadores eléctricos

ConvectoresConvectores

Los convectores son una opción económica y no calientan la estancia de manera uniforme. Funcionan según el principio de la circulación del aire frío, que se calienta con las resistencias.

La temperatura ideal se alcanza en unos minutos.

La corriente de aire caliente que generan los convectores levanta polvo. Por lo tanto, no se recomiendan a personas alérgicas.



Paneles radiantesPaneles radiantes

Los rayos infrarrojos de los paneles radiantes calientan todo lo que queda dentro de su radio de alcance, la humedad de las paredes es menor y se transfiere el calor a las personas. El calor es homogéneo y rápido, pero no hay mezcla de aire. Las principales ventajas son la sensación de calor y el rápido aumento de la temperatura.

Los paneles radiantes no se recomiendan para los baños con azulejos lisos blancos ni en espacios con mucha superficie de vidrio, como invernaderos o balcones acristalados. En esos casos, es preferible una lámpara halógena, más directa y más cercana a las personas, que consume menos energía.


Radiadores de inercia
Radiadores de inercia

El aumento de temperatura de los radiadores de inercia es lento, pero una vez «cargados» de energía, emiten calor de forma constante y durante bastante tiempo, incluso si se apagan. 

Los 
radiadores de inercia son los más económicos. Son preferibles en viviendas de obra nueva o tras una reforma energética. A la hora de instalar radiadores, los radiadores de calor suave son los más recomendados para disfrutar de una mejor comodidad térmica.

Comparativa de radiadores eléctricos: ventajas e inconvenientes


Radiadores eléctricos


Ventajas

Inconvenientes

Radiante

Convector

Inercia

Radiante

Convector

Inercia

Aumento rápido de la temperatura; sensación de calor;

calienta paredes y objetos; consumo eléctrico bastante controlado (categoría C); calienta por un solo lado

Radiador económico; aumenta rápidamente de temperatura;

ligero;

ocupa poco espacio; ayuda a deshumidificar; forma vertical u horizontal; calienta por un solo lado

Calor homogéneo y estable; radiación significativa;

silencioso;

preserva la calidad del aire; consumo controlado; comodidad térmica; económico

Falta de inercia; seca el aire;

desplaza el polvo; puede causar condensación; consumo eléctrico elevado

Efecto de corriente de aire;

baja comodidad térmica; seca el aire; no calienta paredes ni objetos;

puede desprender olores si se quema el polvo; alto consumo (exceso del 30%)

Tarda mucho en calentar; posibles fugas en los radiadores con fluido caloportador; pesado y voluminoso; calienta por ambos lados

Los diferentes tipos de termostatos

La función del termostato es la de poner en marcha o parar la calefacción a partir de una temperatura establecida. Todos los radiadores eléctricos están equipados con termostato de más o menos precisión:

- Mecánico: se encarga de mantener la temperatura seleccionada en unos 2 grados de diferencia aproximadamente.

- Electrónico: mantiene la temperatura indicada unos 0,5 grados, lo que supone un mayor compromiso al no haber un consumo excesivo e innecesario.

Digital: aún más preciso, regula la temperatura con una variación de 0,1°. 

¿A qué llamamos control inteligente de la temperatura?

La función de los termostatos es activar o desactivar la calefacción eléctrica cuando se alcanza la temperatura establecida. Todos los radiadores eléctricos disponen de ellos, pero la tecnología de un termostato a otro puede variar y ser más o menos precisa.

Termostato mecánico
Termostato mecánico

La función de los termostatos mecánicos es mantener la temperatura seleccionada con un margen de ±2 °C.

Estos termostatos se instalan especialmente en los radiadores convectores.

Termostato electrónico

Termostato Eléctrico

Los termostatos electrónicos permiten mantener la temperatura con un margen de ±0,5 °C.

Son una opción mejor, porque evitan el consumo innecesario.

La configuración de la temperatura es también más precisa.

Termostato digital
Termostato digital

Los termostatos digitales son aún más precisos y pueden ajustar la temperatura con un margen de ±0,1 °C.

Por qué elegir la programación por radiofrecuencia

Por qué elegir la programación por línea eléctrica
Como su nombre indica, la programación por radiofrecuencia es un sistema capaz de enviar órdenes a todos los radiadores eléctricos conectados. Su funcionamiento es muy sencillo. La instalación dispone de un transmisor y diferentes receptores, ubicados en los radiadores.

El transmisor es el emisor de las órdenes, una central de programación por línea eléctrica PLC (Power Line Communications), mientras que los receptores son módulos que se introducen en los radiadores.

Esta programación es inalámbrica y muy fácil de llevar a cabo. Con este modo de programación, los transmisores, parte integrante de los radiadores, no son intercambiables. En caso de avería, el transmisor de repuesto debe ser idéntico. Si el fabricante lo vende por separado, será una reparación sencilla (mismo modelo y mismo tipo); de lo contrario, habrá que cambiar el radiador (mismo modelo, compatible con el transmisor de la instalación).

Qué radiador eléctrico elegir para cada espacio

Los criterios que hay que tener en cuenta para elegir el radiador eléctrico adecuado son la comodidad de la calefacción, la distribución de la temperatura en la estancia, el aumento y el mantenimiento de esta, y la calidad del aire. Si te acaba de tocar la lotería, ¡no lo dudes! Elige radiadores de calor suave con control inteligente para todos tus espacios. De lo contrario, sopesa las necesidades de calefacción de cada estancia.

Zonas de paso y espacios poco ocupados
Comodidad térmica

Las zonas de paso y las habitaciones poco ocupadas (entradas, pasillos, cuartos de invitados) se pueden calentar con paneles radiantes.

Como proporcionan calor homogéneo y rápido, con este tipo de radiadores es suficiente.

Estancias habituales
Estancias habituales

Para las estancias habituales (salones, despachos, dormitorios), elige comodidad y opta por radiadores de inerciasi es posible de «calor suave» con control inteligente. Estos espacios deben estar siempre bien calefactados, por lo que es recomendable equiparlos con radiadores de bajo consumo.

Cuarto de baño
Cuarto de baño

Un toallero eléctrico es una muy buena elección para la calefacción del baño
Puedes combinarlo con un calefactor de aire (gran capacidad de calentamiento en un espacio pequeño durante poco tiempo), que te permitirá ir al baño con comodidad.

 

 

Tipo de espacio

Tipo de radiador

Sala de estar/salón

Dormitorio

Despacho

Cocina

Entrada/pasillo/

cuarto de invitados

Cuarto de baño

Radiador de inercia

x

x

x

     

Radiador de calor suave

x

x

x

     

Radiante

     

x

x

 

Convector

     

x

x

 

Radiador toallero

         

x

Radiador con ventilador

         

x



Comodidad térmica

La comodidad térmica es el bienestar que ofrece un sistema de calefacción potente y bien dimensionado. La comodidad térmica comprende tres parámetros:

  • La calidad del calor: difundido por radiación o convección.
  • La calidad del airedependiendo del sistema de difusión del calor, esta puede alterarse (la convección reduce los aniones necesarios para nuestro bienestar y seca el aire).
  • El control de la temperatura: una casa con exceso o defecto de calefacción resulta desagradable. El aumento de temperatura debe ser rápido o sostenido y el calor, homogéneo.

Toallero eléctrico: un radiador con doble función

Toallero eléctrico: un radiador que ofrece bienestar

El radiador toallero tiene la ventaja de calentar el baño y secar y calentar las toallas a la vez.

La amplia superficie del toallero consigue un aumento rápido de la temperatura del baño y proporciona calor homogéneo. Los fabricantes ofrecen estilos de diseños muy distintos, a base de tubos redondos o láminas planas. Hay para todos los gustos. Los toalleros eléctricos son radiadores de inercia. Su núcleo calefactor puede variar de un modelo a otro y ser líquido o de un material sólido.

Algunos toalleros eléctricos pueden incluir un radiador con ventilador para lograr un aumento más rápido de la temperatura. Los toalleros eléctricos son, por tanto, una alternativa excelente ¡y se han vuelto prácticamente imprescindibles en cualquier baño digno de este nombre!

Domótica para la calefacción: algunas opciones

Opciones de comodidad para mejorar el ambiente

Algunos radiadores eléctricos, fijos y portátiles, ofrecen opciones para aumentar la seguridad y la comodidad de uso, además de suponer un ahorro:

  • el sistema antisuciedad, que evita el ennegrecimiento de las paredes al emitir el calor hacia adelante;
  • la detección de ventanas abiertas, que apaga automáticamente el radiador;
  • la indicación del consumo que permite controlar el gasto energético;
  • el detector de ocupación, que regula automáticamente la temperatura en función de la presencia o ausencia de personas en la habitación;
  • el control desde el teléfono inteligente, que ofrece una autonomía total;
  • la seguridad infantil, que permite bloquear los botones de control;
  • la seguridad antinclinación, para radiadores móviles de aceite, paneles de radiación e infrarrojos;
  • la protección contra el sobrecalentamiento;
  • la posición libre de escarcha para viviendas secundarias;
  • un mando a distancia para controlar de forma remota la programación de tu radiador.

No descuides la regulación de tus radiadores eléctricos. Una programación bien adaptada a tus necesidades reales de calefacción puede suponerte un gran ahorro.

Adaptar la forma del radiador a la configuración del espacio

Según la configuración de tus estancias, puedes optar por radiadores horizontales, verticales, bajos o de zócalo.

Radiadores horizontales


Radiadores horizontales
Los radiadores horizontales son los más habituales. Son más anchos que altos.
En la mayoría de los casos, son aptos para todos los espacios y ofrecen los modelos más populares.


Radiadores verticales


Radiadores verticales
Son más innovadores en cuanto a diseño y pueden colocarse en espacios menos comunes que los radiadores horizontales. Así, pueden formar parte de la decoración de la estancia y constituir un elemento ornamental más.

Radiadores bajos

Radiadores bajos

Los radiadores bajos están indicados para zonas de altura limitadaMiden unos 40 centímetros de alto.

Radiadores de zócalo


Radiadores de Zócalo

Los radiadores de zócalo se fijan a la altura del rodapié y miden unos 20 centímetros.

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Denis, Autodidacta 20 fichas consejo écrits

Denis, Autodidacta
Empecé con el mundo del bricolaje hace unos 10 años, cuando decidí comprarme una casa y tuve que reformarla. 

Después de cambiar el techo, rehacer los baños, la cocina, las habitaciones...construí un edificio anexo con un calentador de agua que funciona con luz solar. Después de todo,  creo que me he convertido en un buen experto en bricolaje. 

Estuve tanto tiempo buscando información tanto en internet como en revistas de bricolaje, que ahora me parece justo compartir todo lo aprendido con aquellos que están en mi misma situación hace unos años.

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